Si Dios creo el mundo en 7 días, el demonio creo las vacaciones al octavo. Con lo agustico que estoy yo haciendo todos los días exactamente lo mismo, ahora tengo que estar pensando a cada instante lo que hacer. ¡Que desilusión!
Ayer, no se me ocurrió nada mejor que hacer que escuchar el debate sobre la reforma de la constitución. Es una cosa de locos el escuchar a esta peña. No termino de entender por que se empeñan en discursos vacíos para explicar un simple problema: No tenemos un duro. Por ejemplo, si queremos tener sanidad hay que pagar a los médicos, enfermeros, celadores, etc. Tenemos dos alternativas, pedir dinero a la gente y pagar el correspondiente interés; o hacer un huerto en cada hospital, poner una granja y decirles a esta gente que les vamos a pagar en patatas, tomates y gallinas. O elegimos la opción B, o estamos en manos de que la gente nos quiera prestar el dinero, y si nos lo presta no nos lo presta por ser buenas personas, entonces entramos en el juego de unas personas que juegan a ganar dinero, y cuando uno entra en este juego debe admitir que el que te lo deja va a ganar el máximo dinero posible.
¿Es esto justo? No, evidentemente. Pero quien dijo que hay algo justo en este mundo. La globalización no solo permite que podamos comprar bienes a un precio muy barato, sino que además nosotros pagamos bienes que están producidos bajo unas condiciones laborales muy diferentes a las que tenemos en los países que compramos esos bienes. Por tanto, mantener nuestra privilegiada posición está bajo amenaza dado que cada vez somos menos competitivos frente a otros países donde la calidad de vida es tener un plato de comida en la mesa y no televisión por satélite. Además, mientras China, la mayor amenaza del lado oscuro, siga haciendo de su moneda una herramienta para mantener a sus ciudadanos pobres y que sus bienes sean baratos, tenemos poco que hacer.
Bajo este panorama, los abanderados de las mayorias han oído la voz de Europa, aquella Europa que hace 8 años eran nuestros amados aliados, Francia y Alemania, y han introducido una reforma en la constitución para que esto no sea el coño de la Bernanda. Si Europa está siendo criticada por la falta de una politica fiscal común, en esta piel de toro llamada España hemos tendido a generar 17 pequeños países en el que cada uno hacia lo que le salía del pijo. Esto está muy bien cuando el dinero se nos caía de los bolsillos, pero ahora ¿qué pasa? Ahora resulta que te vas de vacaciones a otra comunidad autónoma y resulta que no te hacen ni una receta. Si España por si sola paga unos altos intereses por su deuda, si LaComunidadAutónomaDeMurcia, con dos cojones, quiere salir al mercado de deuda, pues le va a costar mucho más dinero que si sale deuda de España.
El mayor problema del Gobierno de España, cuando la gente mira a España desde fuera es que el gasto público está muy lejos del Gobierno, por tanto, le estamos prestando a alguien que en realidad no está controlando sus gastos. Parece que para la gente que quiere hacer negocio con nosotros, eso no es una buena señal. Así que la reforma es un instrumento que nos han sugerido por el cual el gobierno central controla el gasto de las autonomias, ni más ni menos. Y es que aunque el BCE este comprando deuda española, eso significa que en realidad todos los europeos están pagando las fiestas de los españoles, y no les gusta demasiado.
¿Cómo es posible que los mercados dicten nuestras políticas? Pues porque los servicios del estado se pagan con dinero, un dinero que no tenemos. ¿Somos libres? Claro que sí y claro que no. Podemos gastar el dinero en lo que queramos mientras que lo teníamos. Ningún mercader se opuso a plan E, teníamos un dinero y lo fundimos en lo que nos ha salido de los c***nes. Ahora, para las cosas que de verdad necesitamos, no lo tenemos, así que cuando vayamos a pedir dinero deberemos mostrar que somos ordenados y tenemos un buen control de nuestras finanzas. Si cuando vas a pedir un préstamo, le dices lo que quieres para cocaína, es difícil que te lo den, pero si tienes dinero y te quieres meter un par de rayas, ningún banquero vendrá a impedírtelo. Ello no quiere decir que los mercados nos estén imponiendo como vivir. Nos imponen que para tomar el camino B, tenemos que hacer unas cosas en las que nosotros no tenemos elección, pero nadie nos impone que por nuestra nomina queramos dinero, nadie nos impone ir en coche al trabajo y no en bicicleta, nadie nos impone divertirnos en el facebook y no jugando a las tabas. Cobrando dinero, yendo al trabajo en coche y pasando los ratejos en el facebook, pues tendremos que hacer lo que nos digan.
miércoles, 31 de agosto de 2011
sábado, 30 de julio de 2011
El del cambio
La semana pasada, por primera vez desde que yo nací, la NASA ha dejado de ser capaz de poner a un hombre en el espacio. Y lo que es peor (para ellos, claro!) colocar un satélite. Después de ganar la carrera espacial, después de ser los primeros en poner un hombre en la Luna, después de comercializar el mundo de los satélites, los americanos tienen que tocar a la puerta de los rusos para empezar el juego.
En cambio, la SS se construyo con el objetivo de poder hacer esta explotación de una forma más barata y rápida. Ya no iba a ser necesario estar construyendo cohetes para cada viaje, sino que con 5 vehículos (el Challenger (RIP), el Discovery, el Endeavour, el Columbia (RIP) y el Atlantis) de estos íbamos a estar pa'rriba y pa'bajo como por las escaleras de nuestra casa. Se trataba de tener unas 50 misiones al año. Después de 30 años de servicio, la SS ha realizado 135 misiones, que si mis cuentas no me fallan, unas 4.5 misiones al ano. Podemos ver, que no ha cumplido totalmente las expectativas. Hoy en día, con lo que la tecnología ha avanzado en estos últimos 30 años, parece una locura lo que aquellos abuelos hicieron. Siendo justos, que tras 135 misiones solo hayan tenido dos accidentes graves parece un gran éxito.
Esta semana tenemos la camorra de la deuda. Las cosas desde la distancia parecen muy diferentes a lo que son en la realidad, pero me da la sensación de que la locura de los del Tea Party no tiene limites. Da miedo pensar que estamos en manos de gente a favor de reinstaurar el Creacionismo en las escuelas, pero esto es lo que hay. No he de negar que me gustaría ver que pasa si los yuesei entran en defult, vamos, por ponerle un poco de picante a mi vida; pero el experimento puede ser peligroso. Pequeños signos que nos recuerdan que nada es estático, todo es dinámico. No sé exactamente si Roma cayo en un día o si el Sol se puso en España de repente, pero parece que los americanos tienen una estocada bien puesta. Cuanto tarde el toro en tocar la arena, lo veremos (perdonad los antitaurinos).
El transbordador espacial, Space Shuttle, puede que sea el mayor éxito y fracaso en la historia de la ingeniería. Esta minutario, mitad cohete, mitad avión, fue diseñada para la explotación, que no exploración, del espacio. Miles de satélites y algún que otro telescopio cegato como yo han sidos colocados por allá arriba. Podemos, con un pequeño aparatejo, conducir por las carreteras sabiendo exactamente donde estamos, podemos ver un partido de fútbol en la otra punta del mundo sin mayores problemas. Además, tenemos una estacion espacial dando vueltas por allá arriba, haciendo experimentos en ausencia de gravedad. Parece que no ha ido mal del todo. Recuerdo que en un viaje viniendo de Florida tuve la maravillosa oportunidad de ver el despegue desde el avión, vamos, una llama de fuego, subiendo para arriba un tanto rapidilla.
En cambio, la SS se construyo con el objetivo de poder hacer esta explotación de una forma más barata y rápida. Ya no iba a ser necesario estar construyendo cohetes para cada viaje, sino que con 5 vehículos (el Challenger (RIP), el Discovery, el Endeavour, el Columbia (RIP) y el Atlantis) de estos íbamos a estar pa'rriba y pa'bajo como por las escaleras de nuestra casa. Se trataba de tener unas 50 misiones al año. Después de 30 años de servicio, la SS ha realizado 135 misiones, que si mis cuentas no me fallan, unas 4.5 misiones al ano. Podemos ver, que no ha cumplido totalmente las expectativas. Hoy en día, con lo que la tecnología ha avanzado en estos últimos 30 años, parece una locura lo que aquellos abuelos hicieron. Siendo justos, que tras 135 misiones solo hayan tenido dos accidentes graves parece un gran éxito.
Meter a 6 ó 7 personas dentro de una nave y sentarlas sobre unas 600 toneladas de oxígeno y unas 100 toneladas de hidrógeno. A esta mezcla explosiva le ponemos al lado 2 cohetes rellenos de aluminio y oxígeno, cada uno con otras 600 toneladas de material explosivo. Casi 2000 toneladas de material explosivo bajo el culete y todos tan contentos. Esto nos lleva al primer gran fallo, el Challenger. Los cohetes auxiliares son una serie de anillos que se montan unos sobre otros. En las uniones, unas uniones de goma evitan que el combustible no se salga, y que el material explosivo se queme por donde no debe. Pues, debido a las bajas temperaturas de aquel día (28 de enero de 1986) y a las prisas por lanzar esa misión, estas gomas no funcionaron bien, el resultado todos los sabemos. Si no, youtube, Challeguer disaster y listo.
Esa misión iba a ser especial porque se había realizado un concurso entre todos los maestros de escuela para mostrar la importancia de ellos, y habian decidido montar a una chiquilla en la nave. Hay dos leyes esenciales en la ingenieria, Las Leyes de Murphy. La primera afirma que si algo puede salir mal, saldra mal. La segunda afirma que si algo puede salir mal de varias maneras, saldra mal de la peor manera posible. Efectivamente, la mañana que todos los colegios estaban mirando la tele para ver como la maestra elegida era puesta en orbita, la primera vez que la NASA enviaba al espacio a alguien de la "calle", el día que intentas publicitarte, catacrack. 7 personillas en un navecilla de unos miles de millones de dolares perdidos por unas gomas como la de las juntas de tu cafetera.
Cuando ya estamos allá arribita, la cosa es más o menos segura. Pero después toda la otra fase chunga de esto del subir y bajar. Toca entrar con ese pedazo de nave en la atmosfera a unos 30000 km/h, cayendo como una piedra he impactar contra la atmosfera. El único freno son este bicho es el aire. Así que el aire debe para una nave de unas dos mil toneladas desde esos 30000 km/h a una velocidad subsónica, es decir, menos de 1300 km/h. En este proceso de reentrada a la atmósfera la cascara de la nave esta a unos 1600oC, 40, quiza 50 cm mas adentro los zagalicos. Las naves nos reutilizables llevan un cascaron que se va degradando, protegiendo al interior. Como esta nave era de varios usos, pues había que diseñar un material que no se fundiera a estas temperaturas. La solucion fue una capa de plaquitas de silicio que se hicieron famosas cuando revento el Columbia. Este material es tan frágil, ya se pone fragmentado en cuadrados de 15 cm de largo y ancho.
En la wikipedia me he encontrado esta fotillo de la panza del Discovery. El borde del ala tiene una capa especial de recubrimiento dado que se alcanzan temperaturas criticas de mas de 1260oC como en el morro, pero la panza esta recubierta de estos pequenos escudillos que resiten temperaturas de hasta 1260oC. Como se aprecia en la foto, los hay claros y oscuros. Los más oscuros llevan pocas reentradas. Segun estuve viendo en un documental, reemplazar uno de estos cuadradicos supone 10 dias de trabajo de una persona. Cubrir una nave, requiere dos anos de trabajo. Como se pudo observar en el Columbia, que te falte uno de esos cuadradicos puede ser tremendo. Así que tras cada uso, hay que revisar que todos estén en perfecto estado. Los costes asociados al mantenimiento han matado el invento. Lo que has ganado reusando, lo pierdes manteniendo. La complejidad de la nave así como la infinidad de piezas criticas que deben ser revisadas se ha mostrado improductivo.
Los rusos, con su estrategia rusa, antes de atrancar, volcar, inventaron en los 60 una navecilla, la Soyuz, que perdió el sprint de ir a la Luna, pero que se ha mostrado como el método más eficaz de explotar el espacio. Yo anda loco porque algún genio de mi biblioteca ha decidido que hoy en día todas las revistas tienen versión electrónica, así que no hay necesidad de tener una sala para ellas y las han quitado. Con esta brillante idea, se han llevado el lugar que más me gustaba de Manchester, el pupitre en la biblioteca junto a Automation and Remote Control, la traducción del ruso de, en mi opinión, una de las mejores revistas de mi especialidad en los años de guerra fría. Como es rusa y los rusos perdieron, nadie se ha molestado en escanearla. No hay acceso electrónico de los años brillantes de esa revista, los 60 y 70. Así que nos toca inventar todo aquello que los rusillos sabían hace 50 años, igual que a los americanos les toca utilizar aquel modelo de cohete que los rusos desarrollaron hace 50 años.
Creo que este pequeño detalle de los americanos privatizando la explotación espacial pone de relieve como no es oro todo lo que reluce, y que estos chiquillos, más temprano que tarde, deben afrontar la realidad, ya no son los reyes absolutos del mambo. Quizá me equivoque, como en tantas otras cosas, pero el Imperio está cayendo.
Creo que este pequeño detalle de los americanos privatizando la explotación espacial pone de relieve como no es oro todo lo que reluce, y que estos chiquillos, más temprano que tarde, deben afrontar la realidad, ya no son los reyes absolutos del mambo. Quizá me equivoque, como en tantas otras cosas, pero el Imperio está cayendo.
domingo, 17 de julio de 2011
El del puzzle de mi vida
(Artículo para la revista del Fahuarán, mi primer cole)
No recuerdo muy bien cuando ocurrió la metamorfosis. He de admitir que desde siempre me sentí más confiado en la clase de matemáticas que en la de práctica (no sé si ahora se llamará así). No llegué a entender para qué quería pintar dentro de una línea si después iba a recortar el dibujo por la línea. Pero nunca me gusto estudiar. Es más, lo odiaba. Siempre aprobé con lo justo, nunca me preocupo la nota demasiado, ponían un listón, y lo saltaba rozando, sobretodo cuando se trataba de Historia, Lengua, Inglés, ect. Todo aquello que requería algo más que escuchar al profesor…
Poco a poco, de repente, comencé a sentir la necesidad de saber, la curiosidad por las ciencias, por qué las cosas ocurren como ocurren y no de otro modo. Conforme avanzaban los cursos y se empezaba a poder elegir entre lo que me gustaba y lo que no, conocía más y me daba cuenta de que empezaba a desconocer mucho más de lo que iba aprendiendo. En cada cuarto al que daba luz, aparecían nuevas puertas hacia lo desconocido. La curiosidad de saber lo que había detrás de aquellas nuevas puertas hacían que estudiar, aquella pesadilla inicial, se hubiese convertido en un viaje alucinante.
Digamos que el conocimiento científico es como un puzle. Cuando estudias, aprendes a poner las piezas que otro ya ha puesto antes que tú. Al principio, ponemos fichas que llevan más de miles de años puestas, como la trigonométrica. En bachiller estudiamos piezas que solo llevan colocadas cientos de años, como el cálculo diferencial, y finalmente, durante la carrera universitaria, llegamos a estudiar piezas del puzle que quizá hayan sido colocadas en los últimos años, como la teoría de los agujeros negros o las partículas elementales. Cuando acabas de estudiar, la formación recibida debe ser aplicada para trabajar, pero existe la posibilidad de seguir estudiando. ¡Sí, el mundo está lleno de locos!
Después de la carrera universitaria puedes hacer un doctorado. ¿Qué es hacer un doctorado? -os preguntareis. El doctorado es como sacarte el carné de conducir, pero no para conducir, sino para investigar. ¿Qué es investigar? Investigar es un arte, una forma de creación, un mundo totalmente diferente. Ya no solo debes aprender a poner piezas que otro puso antes que tú, el trabajo de un investigador es poner nuevas piezas en el puzle. Debes conocer perfectamente hasta la última ficha que se haya puesto en una delgada y afilada zona del puzle del conocimiento con el fin de poner una ficha que nadie haya puesto antes.
Las piezas del puzle del conocimiento son artículos científicos, que suelen rondar entre 5 y 10 páginas. Cada artículo contiene una idea, algo nuevo, si tienes dos ideas, se hacen en dos artículos, y si no tienes ninguna, se intenta hacer uno como si la tuvieras. Los artículos, las piezas que tú has conseguido incluir en el puzle, es lo que te proporciona ir avanzando dentro de la escalera científica. Sin ellos, no eres nadie. Pero con ellos, ¡tampoco eres mucho! Al principio se trata de tener, cuando se tienen, se trata de tener alguno bueno, alguno que el resto de personas en tu campo utilice. Cuando alguien utiliza tu pieza para poner otra, te cita, dice: “basándome en la pieza de aquel, yo voy a poner esta”. Entonces, tu pieza adquiere sentido, tu trabajo es un trabajo útil, posiblemente bueno, porque alguien lo está utilizando. Si nadie utiliza tu pieza, mal asunto.
Un doctorado culmina con la tesis doctoral, que es un pequeño libro donde uno deja constancia de que ha estado haciendo algo más que estar todo el día en el Facebook. En definitiva, es un resumen donde dejas constancia de todas las piezas que has puesto en el puzle de forma conjunta. En términos científicos, una tesis doctoral debería ser una contribución significativa al estado del arte de una materia (es decir, lo que se conoce sobre algo). Uno de los mayores desafíos es encontrar una pieza que resulte estar justo en el borde. Si se te ocurre una magnífica idea, pero otro ya ha puesto esa pieza, no te sirve de nada. De igual forma, si encuentras una pieza que crees que puedes poner, pero las piezas vecinas, las que deben dar forma a tu pieza, todavía no se ha puesto, es muy complicado, pues al principio eres un experto es una pequeña zona del puzle, pero en cuanto te alejas lo más mínimo para intentar poner otra, te das cuenta de lo poco que sabes. Encontrar la pieza adecuada es muy importante.
Cuando acabas el doctorado, te dan el pasaporte y te vas a otro país a investigar. Mostrando las piezas que has puesto, es decir, la colección de artículos científicos que has publicado, puede conseguir una plaza en el siguiente nivel. Es lo que se llama postdoc. Son trabajos de un determinado número de años (entre uno y tres) en los que debes convertirte en un experto en una zona más amplia del puzle. Ahí me encuentro yo, buscando todo el día piezas que se puedan ir poniendo en mi parte del puzle, piezas que hasta ahora nadie haya puesto, pero que a la vez, puedan ser puestas y, a ser posible, piezas que otro pueda utilizar. Evidentemente, para poner estas piezas que solo andan revoloteando en tu cabeza debes conocer muy bien la parte del puzle donde estas trabajando, con lo cual mi día de trabajo consiste casi completamente en estudiar, y cuando soy capaz de ver un hueco e imaginar que pieza debe ir ahí construirla y ponerla.
No recuerdo muy bien cuando ocurrió la metamorfosis. He de admitir que desde siempre me sentí más confiado en la clase de matemáticas que en la de práctica (no sé si ahora se llamará así). No llegué a entender para qué quería pintar dentro de una línea si después iba a recortar el dibujo por la línea. Pero nunca me gusto estudiar. Es más, lo odiaba. Siempre aprobé con lo justo, nunca me preocupo la nota demasiado, ponían un listón, y lo saltaba rozando, sobretodo cuando se trataba de Historia, Lengua, Inglés, ect. Todo aquello que requería algo más que escuchar al profesor…
Poco a poco, de repente, comencé a sentir la necesidad de saber, la curiosidad por las ciencias, por qué las cosas ocurren como ocurren y no de otro modo. Conforme avanzaban los cursos y se empezaba a poder elegir entre lo que me gustaba y lo que no, conocía más y me daba cuenta de que empezaba a desconocer mucho más de lo que iba aprendiendo. En cada cuarto al que daba luz, aparecían nuevas puertas hacia lo desconocido. La curiosidad de saber lo que había detrás de aquellas nuevas puertas hacían que estudiar, aquella pesadilla inicial, se hubiese convertido en un viaje alucinante.
Digamos que el conocimiento científico es como un puzle. Cuando estudias, aprendes a poner las piezas que otro ya ha puesto antes que tú. Al principio, ponemos fichas que llevan más de miles de años puestas, como la trigonométrica. En bachiller estudiamos piezas que solo llevan colocadas cientos de años, como el cálculo diferencial, y finalmente, durante la carrera universitaria, llegamos a estudiar piezas del puzle que quizá hayan sido colocadas en los últimos años, como la teoría de los agujeros negros o las partículas elementales. Cuando acabas de estudiar, la formación recibida debe ser aplicada para trabajar, pero existe la posibilidad de seguir estudiando. ¡Sí, el mundo está lleno de locos!
Después de la carrera universitaria puedes hacer un doctorado. ¿Qué es hacer un doctorado? -os preguntareis. El doctorado es como sacarte el carné de conducir, pero no para conducir, sino para investigar. ¿Qué es investigar? Investigar es un arte, una forma de creación, un mundo totalmente diferente. Ya no solo debes aprender a poner piezas que otro puso antes que tú, el trabajo de un investigador es poner nuevas piezas en el puzle. Debes conocer perfectamente hasta la última ficha que se haya puesto en una delgada y afilada zona del puzle del conocimiento con el fin de poner una ficha que nadie haya puesto antes.
Las piezas del puzle del conocimiento son artículos científicos, que suelen rondar entre 5 y 10 páginas. Cada artículo contiene una idea, algo nuevo, si tienes dos ideas, se hacen en dos artículos, y si no tienes ninguna, se intenta hacer uno como si la tuvieras. Los artículos, las piezas que tú has conseguido incluir en el puzle, es lo que te proporciona ir avanzando dentro de la escalera científica. Sin ellos, no eres nadie. Pero con ellos, ¡tampoco eres mucho! Al principio se trata de tener, cuando se tienen, se trata de tener alguno bueno, alguno que el resto de personas en tu campo utilice. Cuando alguien utiliza tu pieza para poner otra, te cita, dice: “basándome en la pieza de aquel, yo voy a poner esta”. Entonces, tu pieza adquiere sentido, tu trabajo es un trabajo útil, posiblemente bueno, porque alguien lo está utilizando. Si nadie utiliza tu pieza, mal asunto.
Un doctorado culmina con la tesis doctoral, que es un pequeño libro donde uno deja constancia de que ha estado haciendo algo más que estar todo el día en el Facebook. En definitiva, es un resumen donde dejas constancia de todas las piezas que has puesto en el puzle de forma conjunta. En términos científicos, una tesis doctoral debería ser una contribución significativa al estado del arte de una materia (es decir, lo que se conoce sobre algo). Uno de los mayores desafíos es encontrar una pieza que resulte estar justo en el borde. Si se te ocurre una magnífica idea, pero otro ya ha puesto esa pieza, no te sirve de nada. De igual forma, si encuentras una pieza que crees que puedes poner, pero las piezas vecinas, las que deben dar forma a tu pieza, todavía no se ha puesto, es muy complicado, pues al principio eres un experto es una pequeña zona del puzle, pero en cuanto te alejas lo más mínimo para intentar poner otra, te das cuenta de lo poco que sabes. Encontrar la pieza adecuada es muy importante.
Cuando acabas el doctorado, te dan el pasaporte y te vas a otro país a investigar. Mostrando las piezas que has puesto, es decir, la colección de artículos científicos que has publicado, puede conseguir una plaza en el siguiente nivel. Es lo que se llama postdoc. Son trabajos de un determinado número de años (entre uno y tres) en los que debes convertirte en un experto en una zona más amplia del puzle. Ahí me encuentro yo, buscando todo el día piezas que se puedan ir poniendo en mi parte del puzle, piezas que hasta ahora nadie haya puesto, pero que a la vez, puedan ser puestas y, a ser posible, piezas que otro pueda utilizar. Evidentemente, para poner estas piezas que solo andan revoloteando en tu cabeza debes conocer muy bien la parte del puzle donde estas trabajando, con lo cual mi día de trabajo consiste casi completamente en estudiar, y cuando soy capaz de ver un hueco e imaginar que pieza debe ir ahí construirla y ponerla.
domingo, 26 de junio de 2011
El del rescate.
Me encanta ser pesimista, he de admitirlo. Todavía disfruto más cuando las cosas salen tan mal como me parecen que van a salir. Así que quizá esta catástrofe que se nos avecina solo está en mi cabeza, debido a mi más absoluta ignorancia en temas de economía y política.
Dice Woody Allen que cuando el sexo es bueno, es sólo el 5% de una relación; pero cuando el sexo es malo, es el 95% de la relación. Y parece que pasa lo mismo con la Unión Europea. Durante años, he visto cartelicos en las obras, generalmente autovías, con 12 estrellas sobre una bandera azul. Durante años, aquello nos ha parecido bien. Durante años, hemos tenido unos tipos de interés bancarios ridículos, comparados con aquellos tipos de interés de la peseta. Durante años, aquello nos ha parecido estupendo para nuestra economía del ladrillo. Cuando todo iba bien, o pensábamos que iba bien, España ha tirado de bandera europea, hemos sido los primeros en votar y aprobar tratados europeos como borreguillos. Sin embargo, ahora parece que el euro y Europa es el centro de los males. Y la solución a esto ya la apuntaba el Toxo: La Huelga General Europea. Bien, Toxo, bien, tirando de inteligencia para salir de los problemas.
Es evidente que el Euro tiene una estocada bastante bien colocada. Uno de los países que entro en el Euro no puso todas sus cartas sobre la mesa. Supongo que el planteamiento sería: "mentimos, entramos y con el dinero que nos llegue tapamos la mentira." Te empieza a llegar dinero, y dices, bueno vamos a hacer cosas este mes, y el mes que viene empezamos a tapar el agujero. Después vienen las Olimpiadas. Venga hacemos las Olimpiadas y después empezamos a tapar. Y lo que pasa, el tiempo vuela, pasa como sin darte cuenta, y de la noche a la mañana, a uno le dicen que el grifo se ha cerrado. Entonces llegan las madres mías. ¿Qué hacemos ahora? Pues rescatar. Actividad veraniega para la Unión Europea: rescate a Grecia.
Cuando uno va a Grecia, rápidamente, se da cuenta que algo falla allí. Es como una peli española de los años 60 y las suecas. Una de las cosas que más me sorprendió cuando estuve en Kos, una islilla cerca de Rodas, es que todas y cada una de las casas de las islas tenía placas solares. Es una suposición, pero no me extrañaría que una de las ayudas al desarrollo de la EU se dedicase a ello. Evidentemente, las placas solares no son Made in Grece. Me jugaría el bigote a que son Made in Germany. Y aquí, es donde yo creo que está el meollo del asunto. Las ayudas al desarrollo deberían haber ayudado a las regiones menos desarrolladas a generar una economía que les hiciese poder vivir en un futuro compartiendo moneda con los alemanes. En cambio, hemos gastado muchas de esas ayudas en subvencionar negocios muertos, o en el caso todavía peor, con las ayudas que los alemanes nos daban hemos comprado bienes alemanes que potenciaban parte de su economía, aumentando la distancia industrial entre ambos países.
¿Cómo pueden compartir moneda Finlandia y Grecia? Supongo que la economía sumergida en Finlandia está por inventar, en cambio, en Grecia será más del 25%. Como en España. Hasta la entrada del Euro, la economía sumergida era muy fácil de combatir. Los ciudadanos se autoengañan, devaluamos la moneda, y listo. ¿Cómo se puede castigar a una economía cuyos bienes no generan lo que cuesta producirlos? ¿Cómo Grecia puede volver a competir con España en turismo? ¿Cómo Grecia puede volver a ser competitiva? Hay dos caminos para ello. Camino A: Devaluamos un 40% la moneda, y todos tan contentos. Camino B: Les bajamos un 40% a todos el sueldo.
¿Cómo puede Grecia volver a tener una moneda? ¿Compra Grecia todos los monopolis del mundo y utiliza sus billetes? ¿Cómo se sale del Euro sin que todos los euros salgan de Grecia? ¿Cómo implantamos un corralito griego dentro de una unión económica? No se puede salir. El camino A, operación con anestesia es imposible, o al menos, eso nos dicen nuestros grandes estadistas como "zed-pi". Ahora los griegos están probando el camino B, un camino que nadie ha probado antes, y que conduce al odio por el Euro. Con lo cual, que Grecia abandone el Euro es solo cuestión de tiempo. Lo que el resto de países del Euro le está pidiendo a Grecia es una burrada, por lo tanto, no creo que la situación pueda mantenerse mucho tiempo cuando hay una huelga general cada semana. Se ve que en Grecia si tienen a un buen Toxo. Cuando me entere que aquí la última huelga general fue en 1926 casi me meo de la risa.
Algún día, además de rescatar a Grecia, alguien debería intentar buscar una solución. Eso sí, la solución no va a ser sencilla, ni para Grecia, ni para Europa. Lo que no puede ser, no puede ser y además es imposible. No se puede tener una moneda única y 16 políticas económicas y fiscales. Si las hormigas y las chicharras compartiesen la comida, las hormigas se hubiesen extinguido hace mucho tiempo. Como decía el Barden en Los lunes al Sol: "Hija de puta la hormiga!".
domingo, 19 de junio de 2011
El de la jaula del tiempo
Estaba yo esta semana por aquí, un poco aburrido escribiendo un proyecto de investigación, y me dio por escuchar una charla que la web de mi universidad estaba emitiendo. Un profesor de aquí ha hecho una serie sobre el Universo en la BBC y parece ser una estrella mediática. Como ya os he contado, aquí la imagen de la universidad es muy importante y traen a niños para que son cliente potenciales en un futuro próximo. En la charla hablo de lo que hablan todas estas charlas para niños, pero me dejo reflexionando sobre unas cosillas.
Una de las cosas que más me gusto fue un vídeo de Richard Feynman, ya os he comentado muchas cosas de este hombre, pero para simplificar una persona de lo más interesante. El vídeo explica en un minuto el método científico de nuestro queridísimo Descartes, que tanto éxito ha tenido. La ciencia tiene un sencillo funcionamiento. Se sugiere una teoría, una serie de reglas de como funcionan las cosas. Se coge un ejemplo y se aplica esta teoría, se experimenta. Si el experimento real sigue las pautas predicas por la teoría, entonces la teoría es correcta. Si no, no importa cuán bonita sea tu teoría, no importa cuán importante sea quien ha propuesto la teoría, la teoría está mal y debe ser rechazada. Si los experimentos están bien, no importa cuán disparatada sea esta teoría, no importa cuán insignificante es el autor que la propone, la teoría explica satisfactoriamente le realidad, con eso basta.
Eso paso a principios del siglo pasado, un insignificante trabajador de una miserable oficina de patentes propuso una teoría disparatada, donde cada sistema de coordenadas tiene un propio tiempo. ¿Por qué? Este niñato propuso que la velocidad de la luz es la misma en todos los sistemas de coordenadas. Es decir, si viajamos a casi la velocidad de la luz, y nos acercamos a una estrella, resulta que la luz de la estrella me sigue llegando a la velocidad de la luz y no a 1.5 veces la velocidad de la luz como deberíamos esperar siguiendo el sentido común. Si voy en un coche a 50 Km/h y me cruzo con otro que viene a 100Km/h, parece como si este vinieses a 150 km/h. Esto que pasa con los coches, no pasa con la miserable luz. Y bien, ¿cuáles son las consecuencias de proponer que la luz viaja en todos los sistemas de referencia a la misma velocidad? Pues como ya he dicho, cada sistema de referencia tiene su propio tiempo. ¿Por qué?¡¡¡ No lo sé!!!!
Bueno, algo me recelo, lo he leído tantas veces que a sangre la letra entra. Hagamos un experiento mental. Imaginad que tenemos dos espejos perfectamente paralelos. Vamos a contar las unidades de tiempo por el tiempo que tarda un rayo de luz de ir de un espejo a otro. Imaginad que dos gemelos tienen su vida perfecta en un lugar maravilloso. Pero en un determinado momento, la desgracia quiere que montemos a uno en un tren mientras el otro se debe quedar en tierra, llevándose con él el reloj. El gemelo que se queda en tierra sigue tan contento, pero al mirar al reloj de su hermano se da cuenta de su desgracia. Aleccionado por su profesor de Física en que la luz tiene la misma velocidad para él y para su hermano, reflexiona un instante sobre su futuro. El gemelo que mira desde la via del tren ve como ahora sus rayos de luz necesitan recorrer más distancia, por lo tanto, ¡su tiempo debe ser mayor!
Podríamos interpretar esta última ecuación de forma muy sencilla: el tiempo para el hermano que se ha quedado en las vías pasa mas rápido, pues la luz necesita recorrer más camino. Lo más cachondo de esto, que no es nada complicado, que es lo más trivial del mundo, es que funciona. ¡Es la hostia! Hay unos pequeños detalles que no os he contado, pero lo esencial ya lo sabéis. En fin, yo todavía sigo pensando que son los americanos que han trucado los datos. ¿Quién se cree que porque me monte en un avión mi reloj cambia? Pues resulta, que si nuestros GPSs no considerasen este cambio temporal entre los relojes de los satélites, ¡no funcionarían! Más o menos, el error que se cometería por considerar que todos los relojes funcionasen del mismo modo sería de unos 10 km. ¡Alucinante! Yo me quedo muerto cada vez que pienso en como este hombre explicó su teoría de esta forma tan sencilla. ¿No?
Podríamos interpretar esta última ecuación de forma muy sencilla: el tiempo para el hermano que se ha quedado en las vías pasa mas rápido, pues la luz necesita recorrer más camino. Lo más cachondo de esto, que no es nada complicado, que es lo más trivial del mundo, es que funciona. ¡Es la hostia! Hay unos pequeños detalles que no os he contado, pero lo esencial ya lo sabéis. En fin, yo todavía sigo pensando que son los americanos que han trucado los datos. ¿Quién se cree que porque me monte en un avión mi reloj cambia? Pues resulta, que si nuestros GPSs no considerasen este cambio temporal entre los relojes de los satélites, ¡no funcionarían! Más o menos, el error que se cometería por considerar que todos los relojes funcionasen del mismo modo sería de unos 10 km. ¡Alucinante! Yo me quedo muerto cada vez que pienso en como este hombre explicó su teoría de esta forma tan sencilla. ¿No?
Evidentemente, al principio, cuando este hombre explico su teoría, no fue fácil para todos los "sabios" de la época admitir como cierto esta serie de barbaridades. Pero, lo más maravilloso de la ciencia, es que estos golpes de estado al poder establecido no pueden ser eliminados. Por muy insignificante que este hombrecillo fuera para la comunidad académica, por muy rematadamente loca que su teoría fuera, su teoría funciona, así, el mandato de Newton llego a su final a principios del siglo pasado.
¿Que implica esta teoría? Si nos fuéramos de viaje espacial en mi nave, visitáramos una estrella situada a unos 20 años luz y la velocidad de las autovías espaciales fuera de 0.866 necesitaríamos unos 20/0.866=23 años para ir allí. Una vez allí, no encontraría razón para ello, pero pongamos que volvemos, pues otros 23. Pues aquí en la Tierra no habrían pasado 46 años, utilizando la formula que hemos obtenido con el teorema de Pitágoras, sino justamente el doble, 92 (con 0.866 como v, la raíz famosa de arriba vale 0.5). No os penséis que a 20 años luz hay muchas cosas, unas 4 estrellicas peladas. Para ir al centro de la galaxia y visitar nuestro agujero negro, necesitaríamos unos 50000 años viajando a la velocidad de la luz, así siempre necesitaríamos un poquillo más. Esto no solo implica que explorar el espacio requiere tiempo (nos crionizamos como Walt Disney y listo!), sino que además requiere una perdida total con la sociedad que te rodea. Este máximo en la velocidad de la luz significa que estamos confinados dentro de una jaula temporal de la que nos es imposible escapar.
Cuando al Hubble le arreglaron la ceguera inicial, uno de los experimentos fue enfocar una región del espacio que se consideraba "vacía", es decir, una región en la que absolutamente no veíamos nada. Lo que encontraron fue esta famosa imagen:
Esos puntillos de la imagen son galaxias que contienen millones de millones de millones de estrellas como el Sol. Esto está tan lejos, que cuando la luz de las estrellas que vemos en esta imagen comenzó su camino para llegar finalmente al Hubble, la Tierra ni siquiera se había formado, el sistema solar era polvo intergaláctico que la gravedad y miles de millones de años consiguieron juntar en lo que hoy conocemos. Lo que estamos viendo en esa imagen es una parte del universo primitivo de hace unos 13000 millones de años.
Una de las preguntas es como encaja todo esto con Dios. La respuesta del profesor fue muy británica: quien intente rebatir la fe con la ciencia, o la ciencia con la fe, es que no ha entendido alguna de las dos. Y creo que es la mejor respuesta que he oído nunca. Si Dios hizo este pedazo de universo, con estas leyes tan maravillosas, y lo mejor de su obra, es el ser humano, no me extrañaría que algún día se ahorque. Esperemos, por el bien de este Señor, que haya hecho algún otro experimento en alguna remota galaxia y lo que haya engendrado sea algo mejor que lo que hay en este planeta. No me cabe la menor duda de que otras formas de vida deben poblar este universo nuestro. Pero que ellas vengan a vernos o que nosotros podamos ir a joderles la vida es lo que está complicado. Mucha gente se pregunta si existe vida inteligente por ahí fuera. La pregunta que yo me hago es: ¿Existe vida inteligente en la Tierra?
jueves, 26 de mayo de 2011
El de la distopia
Por casualidad, he visto un documental en la BBC sobre el poder y el amor. Sobre como las máquinas nos han hecho creer que podría hacer un mundo estable. Es de lo mejor que he visto en mucho tiempo. Os dejo el link por si os animáis, pero ya os digo que esta en inglés. Todo lo que os voy contar hoy esta casi prácticamente extraído de este documental.
Esta filosofía de vida tan americana, ademas de ser la filosofía neoliberal del Tea Party, es la motivación de muchos de los que crearon el Valle de Silicio en California. Este valle creo la posibilidad de crear redes globales, redes que permitieran tirar abajo los gobiernos y dejarlo todo en manos de los individuos que toman cada decisión basándose en su propio interés. Las máquinas, a través de complicados modelos matemáticos permiten la cuantificación de los riesgos de una inversión y, por tanto, ponerles precio. El control del sistema por parte de los políticos siempre conlleva un retraso en la actuación y cuando la decisión es tomada, quizá esa decisión no es la más correcta para instante actual. Todo aquel que trabaja en ingeniería de control sabe de lo peligroso de un retardo. Si no estudias ingeniería de control, piensa en tu ducha. Te metes, agua fría, abres el grifo de agua caliente, pero el agua sigue saliendo fría, abres más el grifo de la caliente. De repente, el agua pasa de fría a caliente. y por tanto, cierro el agua caliente, pero sigue saliendo caliente, y por tanto, cierro más. Y entonces sale fría de nuevo. Así, todos sabemos que debemos de abrir y esperar. Ello es debido a que hay un retardo entre la actuación, abrir o cerrar el grifo, y el sensor, mi piel. Si el sistema funcionase simplemente controlado por el egoísmo individual de las personas que compran o venden acciones, por ejemplo, todo sería mejor que si un político tuviese que tomar las decisiones posiblemente meses después de que exista un desequilibrio.
Bill Clinton entro en la Casa Blanca en 1993. El nuevo presidente demócrata estaba convencido de que nuevas políticas más agresivas por parte del estado debian ser puestas en marcha. El estado debía controlar más. En cambio, un hombre influido personalmente por la corriente de pensamiento de Ayn Rand le hizo cambiar de opinión. Alan Greenspan, gobernador de la Reserva Federal de 1987 a 2006 le hizo cambiar de opinión. Las máquinas, estos sistemas que permitían una interacción global inmediata, eran la solución del capitalismo. El sueño de Ayn Rand era posible, y el estado no solo no debía ser más controlador, sino que debía serlo menos. Durante estos años, Clinton impuso unos planes de reducción de gasto público de los más importantes de la historia de ese país. En cambio, pocos años después, Greenspan se dio cuenta que el valor de las empresas americanas aumentaba sin que en realidad aumentase su productividad. Greenspan avisó de este problema al congreso pero todo el mundo salto sobre él, recibiendo muy duras criticas. Greenspan rectifico, el sistema no estaba mal, eran sus datos los que se habían quedado anticuados. Una gran economía mundial gobernada por máquinas que tomaban la mejor decisión en cada instante habían nacido.
Durante los siguientes años, estos grandes economistas hicieron su particular experimento de esta nueva economía global con los tigres de pacífico, principalmente, Corea del Sur, Indonesia, Tailandia,.... Nuevas economías emergentes necesitaban dinero. Corea del Sur, influida en gran manera por los americanos, dejaron que sus empresas se endeudaran con el exterior. Los famosos Hedge Fund hicieron su agosto en estos países. En cambio, la riqueza que surgía en estos países no estaba determinada por un sustancial aumento de la productividad, sino por la inyección artificial de liquidez extranjera. Mi querido Paul Krugman, en 1994, ya criticaba este milagro económico asiático, porque solamente un aumento de la productividad genera una riqueza real. Uno de los consejeros de Clinton, el economista Joseph Stiglitz ya estaba advirtiendo de estos peligros, pero no fue escuchado por las altas esferas dado que muchos intereses estaban en juego. Producir riqueza a base de que otro te preste solo conduce a una burbuja que al final acaba reventando. En 1997, los tigres asiáticos reventaron. La posterior intervención del FMI "rescato" a las economias más necesitadas, principalmente Indonesia. El rescate produjo una estabilidad temporal, pero tan pronto el dinero accidental entro en el país, el dinero salio para pagar las deudas contraídas con los bancos occidentales. Al final, la deuda recayó en los contribuyentes y el país se vio abocado a una devaluación brutal de su moneda. El FMI solo salva a los inversores, a los ciudadanos, que los...
Pero si habíamos hecho una supereconomia gobernada por supercomputadoras, ¿qué había fallado? La corrupción de los políticos de estos países, sobre todo Indonesia y Tailandia fue la culpable en estos casos. Nuestra economia global gobernada por nuestro personal egoísmo sigue funcionando. En 2001, llegó el Bin Laden con un ataque al corazón de la economía. Unas semanas tras el ataque a las Torres Gemelas, la gran pesadilla de Greenspan se hizo realidad. El crecimiento bursátil de los últimos años era mentira. Una de las mayores consultoras (Enron) estaba ayudando a las empresas a ocultar su deuda y aumentar su beneficio. La economía americana estaba bajo mínimos. Ello motivo una bajada de los tipos de interés que debía convertir a la economía en un gran despelote. En cambio, nada ocurrió y la inflación se mantuvo estable. ¿Por qué? La respuesta estaba en el otro lado del mundo. China llena de bienes el mercado americano fabricados con una mano de obra barata. Así que China obtiene gran cantidad de dolares, pero como el gobierno decide sobre los intereses individuales, estos dolares no llegan a los ciudadanos chinos sino que el estado compra deuda americana. De forma, que los dolares vuelven a América. Así, los bancos americanos, repletos de dolares procedentes de los chinos empiezan a prestar dinero indiscriminadamente. Ello provoca una gran burbuja del mercado inmobiliario, dado que grandes bancos, repleto de dolares, se dedican a comprar hipotecas a bancos menores. Estos bancos menores empiezan a prestar sin preocuparse como deberían de averiguar si el dinero será devuelto o no, dado que saben que otro pez más grande va a llevarse la presa. En agosto de 2007 la burbuja estalla en EEUU, con la bancarrota de uno de estos bancos especializados en comprar hipotecas (Lehman Brother). La confianza revienta y los bancos dejan de fiarse los unos de los otros. De nuevo, cuando el sistema hace agua, este necesita de los contribuyentes del país para sanearse. Beneficios privatizados, perdidas nacionalizadas.
Así hemos creado una economía global cuya inestabilidad es manifiesta, para funcionar necesita crecer. La bestia que nos devora, nos da de comer. ¿Cómo matarla, si es la que nos da de comer? Establecer mayores controles sobre el sistema financiero puede ser la respuesta, pero ¿quién controla al controlador? ¿Cómo sabemos que esa persona va a tomar la decisión correcta en cada caso? Si esa persona ya no se razona por su propio interés, ¿tomará una decisión racional?
Personalmente, creo que el estado es totalmente necesario, el estado del bienestar debe existir para repartir la riqueza y crear una sociedad homogénea y segura. De igual forma, el estado debe generar una serie de servicios que sean sostenibles. ¿Necesitamos políticos que se sacrifique por el resto? Si los necesitamos, necesitamos gente preparada en su sector, que una vez hayan adquirido la suficiente experiencia, sean generosos, abandonen su carrera y apliquen sus conocimientos para mejorar el sistema. ¿Necesitamos, al Camps o a la Pajín, sin empleo conocido fuera de la política? Pues yo creo que no. De igual forma, el sistema financiero no puede andar sin control, haciendo cada cual la guerra por su cuenta. Un controlador es necesario. El control siempre es necesario.
Como veis, lo que ha pasado en España, pseudocrecimiento a base de aumento del consumo interno sin crecimiento de la productividad, no es algo nuevo, y son los clásicos síntomas de una sociedad viviendo por encima de sus posibilidades. Pero, si España no ha sido capaz de mantener bajo control una burbuja que todo el mundo veía todo el mundo decía que había que parar, la verdad es que controlarlo en casos internacionales y con tantos gobiernos y entes implicados debe ser complicado. Si de nuevo nos fijamos en España, el mayor problema es que mientras la burbuja va engordando, todo el mundo vive de puta madre, hay dinero a manta en todas las administraciones, dinero a manta para que se escape algún pelliquico para que el que controla se relaje un poquillo. Actividad económica creciente, empleo,... en fin, de todo. Cualquiera que diga esto no puede seguir así será tachado de catastrifista, pesismista, etc. Imaginaros un partido que hubiese propuesto retirar la desgrabación por primera vivienda en 2001, ¿quién le hubiese votado? Nadie. La única forma de ver el muro es estrellarnos contra él. El estado te da 100 para que te compres una casa, pues el precio de una casa de 1000 se convierte en 1100. ¡Fácil!
Para acabar, comentar que dos de los economistas mencionados, Krugman y Stiglitz, han sido los consejeros que el Obama le ha cedido a ZP para su plan de ajuste.
Pero si habíamos hecho una supereconomia gobernada por supercomputadoras, ¿qué había fallado? La corrupción de los políticos de estos países, sobre todo Indonesia y Tailandia fue la culpable en estos casos. Nuestra economia global gobernada por nuestro personal egoísmo sigue funcionando. En 2001, llegó el Bin Laden con un ataque al corazón de la economía. Unas semanas tras el ataque a las Torres Gemelas, la gran pesadilla de Greenspan se hizo realidad. El crecimiento bursátil de los últimos años era mentira. Una de las mayores consultoras (Enron) estaba ayudando a las empresas a ocultar su deuda y aumentar su beneficio. La economía americana estaba bajo mínimos. Ello motivo una bajada de los tipos de interés que debía convertir a la economía en un gran despelote. En cambio, nada ocurrió y la inflación se mantuvo estable. ¿Por qué? La respuesta estaba en el otro lado del mundo. China llena de bienes el mercado americano fabricados con una mano de obra barata. Así que China obtiene gran cantidad de dolares, pero como el gobierno decide sobre los intereses individuales, estos dolares no llegan a los ciudadanos chinos sino que el estado compra deuda americana. De forma, que los dolares vuelven a América. Así, los bancos americanos, repletos de dolares procedentes de los chinos empiezan a prestar dinero indiscriminadamente. Ello provoca una gran burbuja del mercado inmobiliario, dado que grandes bancos, repleto de dolares, se dedican a comprar hipotecas a bancos menores. Estos bancos menores empiezan a prestar sin preocuparse como deberían de averiguar si el dinero será devuelto o no, dado que saben que otro pez más grande va a llevarse la presa. En agosto de 2007 la burbuja estalla en EEUU, con la bancarrota de uno de estos bancos especializados en comprar hipotecas (Lehman Brother). La confianza revienta y los bancos dejan de fiarse los unos de los otros. De nuevo, cuando el sistema hace agua, este necesita de los contribuyentes del país para sanearse. Beneficios privatizados, perdidas nacionalizadas.
Así hemos creado una economía global cuya inestabilidad es manifiesta, para funcionar necesita crecer. La bestia que nos devora, nos da de comer. ¿Cómo matarla, si es la que nos da de comer? Establecer mayores controles sobre el sistema financiero puede ser la respuesta, pero ¿quién controla al controlador? ¿Cómo sabemos que esa persona va a tomar la decisión correcta en cada caso? Si esa persona ya no se razona por su propio interés, ¿tomará una decisión racional?
Personalmente, creo que el estado es totalmente necesario, el estado del bienestar debe existir para repartir la riqueza y crear una sociedad homogénea y segura. De igual forma, el estado debe generar una serie de servicios que sean sostenibles. ¿Necesitamos políticos que se sacrifique por el resto? Si los necesitamos, necesitamos gente preparada en su sector, que una vez hayan adquirido la suficiente experiencia, sean generosos, abandonen su carrera y apliquen sus conocimientos para mejorar el sistema. ¿Necesitamos, al Camps o a la Pajín, sin empleo conocido fuera de la política? Pues yo creo que no. De igual forma, el sistema financiero no puede andar sin control, haciendo cada cual la guerra por su cuenta. Un controlador es necesario. El control siempre es necesario.
Como veis, lo que ha pasado en España, pseudocrecimiento a base de aumento del consumo interno sin crecimiento de la productividad, no es algo nuevo, y son los clásicos síntomas de una sociedad viviendo por encima de sus posibilidades. Pero, si España no ha sido capaz de mantener bajo control una burbuja que todo el mundo veía todo el mundo decía que había que parar, la verdad es que controlarlo en casos internacionales y con tantos gobiernos y entes implicados debe ser complicado. Si de nuevo nos fijamos en España, el mayor problema es que mientras la burbuja va engordando, todo el mundo vive de puta madre, hay dinero a manta en todas las administraciones, dinero a manta para que se escape algún pelliquico para que el que controla se relaje un poquillo. Actividad económica creciente, empleo,... en fin, de todo. Cualquiera que diga esto no puede seguir así será tachado de catastrifista, pesismista, etc. Imaginaros un partido que hubiese propuesto retirar la desgrabación por primera vivienda en 2001, ¿quién le hubiese votado? Nadie. La única forma de ver el muro es estrellarnos contra él. El estado te da 100 para que te compres una casa, pues el precio de una casa de 1000 se convierte en 1100. ¡Fácil!
Para acabar, comentar que dos de los economistas mencionados, Krugman y Stiglitz, han sido los consejeros que el Obama le ha cedido a ZP para su plan de ajuste.
domingo, 22 de mayo de 2011
El del 3 de marzo de 1996 (autobiográfico)
Para ser sinceros, siempre he tenido la cabeza volátil, con lo que debo poneros en contexto para que entendáis el asco que me dio aquel día, y de cuyo trauma, no he conseguido recuperarme.
En sexto de EGB decidí que la religión no había sido inventada para mi. Me alegro mucho de que un señor, nunca mejor dicho, pudiera convertir los panes en peces, pero si no lo puedes hacer todos los días, ¿de qué sirve eso? ¿Para que me sirve que un hombre pueda separar las aguas de un mar para que la gente pase? Lo que necesito es saber como se hace un puente para pasar todos los días. Contra el principio religioso del milagro, esta el principio científico de la repetibilidad. Puedo predecir que cuando meta la leche al microondas durante un minuto al máximo de potencia, ésta se va calentar. Sin necesidad de milagros. Así que tras unos meses de abstención en clase, llego el momento del examen, y yo seguí con mi terqueda de objetar a hacer cualquier cosas en aquella ridicula asignatura que nos contaba la vida y milagros de una gente, que para mi, no tenía ningún valor. En mi colegio había un niño cuyos padres no profesaban la fe católica y que en clase de religión se iba al patio a jugar con el balón. Si ese niño puede hacer eso, ¿a quién le molesta que yo me vaya con el profesor de matemáticas a dar clase con los de octavo? Mi pequeña rebelión dio los frutos deseados, y durante sexto, séptimo y octavo fui el loco de la colina que cuando llegaba el maestro de religión se iba a dar matemáticas. Quizá muchos de vosotros ahora comprendáis que lo mio no es un problema puntual, sino que nací con él.
Cuando llegue al instituto, había una cosa que se llamaba ética, donde los no religiosos podíamos obtener otra clase de información. Algunos de mis compañeros, poco a poco, se fueron uniendo a las cabras locas que pasabamos de tener una asignatura contraria al principio primordial de la ciencia, la repetibilidad. En aquellas clases, tuvimos acceso a mucho material, entre ellos discutíamos de política, leímos el manifiesto comunista, hacíamos trabajos sobre el marxismo y empezamos a ver que era aquel juego de los mayores llamado política. Creo que mi madre nunca sea ha recuperado de que tuviera el manifiesto comunista en mi mesilla. Veíamos películas de Orson Welles que reflexionaban sobre el bien y el mal. ¿Importan los medios para conseguir un buen objetivo? ¿Se puede entrar en un país ajeno, en la casa del mayor de los malechores y pegarle 4 tiros?
Bajo estas circunstancias, llego el 3 de marzo de 1996, mi DNI decía que podía votar, de repente, tenía consciencia para decidir sobre la elección de mi amo. Debo admitir que hice lo peor que se puede hacer bajo nuestro sistema electoral, vote en blanco. Recién llegado de correr, en pantalón corto y con una sudadera sudada, fui a mi mesa electoral. Cual fue mi sorpresa, que todos esos niños, que nunca habían mostrado en clase ni el más mínimo interés por las actuaciones políticas, por el significado de lo público, sobre el bien y el mal, resultaban estar en las mesas electorales representado a los partidos de sus padres. Todo aquello, provocó en mi el más repelente de los ascos, y del que todavía no me he conseguido recuperar, esa fue la primera y la última vez que he votado. Si eso es de lo que se trata, prefiero no participar. Decidir lo que os de la gana, que yo intentare molestar lo menos posible. Tras un detallado estudio de la ley electoral, la mejor forma de no intervenir en la acertada decisión de la mayoría es votar nulo o la abstención. Así que, prefiero quedarme en casa, no tomar disgustos.
Lo que vosotros decidáis, es bueno para mi.
En sexto de EGB decidí que la religión no había sido inventada para mi. Me alegro mucho de que un señor, nunca mejor dicho, pudiera convertir los panes en peces, pero si no lo puedes hacer todos los días, ¿de qué sirve eso? ¿Para que me sirve que un hombre pueda separar las aguas de un mar para que la gente pase? Lo que necesito es saber como se hace un puente para pasar todos los días. Contra el principio religioso del milagro, esta el principio científico de la repetibilidad. Puedo predecir que cuando meta la leche al microondas durante un minuto al máximo de potencia, ésta se va calentar. Sin necesidad de milagros. Así que tras unos meses de abstención en clase, llego el momento del examen, y yo seguí con mi terqueda de objetar a hacer cualquier cosas en aquella ridicula asignatura que nos contaba la vida y milagros de una gente, que para mi, no tenía ningún valor. En mi colegio había un niño cuyos padres no profesaban la fe católica y que en clase de religión se iba al patio a jugar con el balón. Si ese niño puede hacer eso, ¿a quién le molesta que yo me vaya con el profesor de matemáticas a dar clase con los de octavo? Mi pequeña rebelión dio los frutos deseados, y durante sexto, séptimo y octavo fui el loco de la colina que cuando llegaba el maestro de religión se iba a dar matemáticas. Quizá muchos de vosotros ahora comprendáis que lo mio no es un problema puntual, sino que nací con él.
Cuando llegue al instituto, había una cosa que se llamaba ética, donde los no religiosos podíamos obtener otra clase de información. Algunos de mis compañeros, poco a poco, se fueron uniendo a las cabras locas que pasabamos de tener una asignatura contraria al principio primordial de la ciencia, la repetibilidad. En aquellas clases, tuvimos acceso a mucho material, entre ellos discutíamos de política, leímos el manifiesto comunista, hacíamos trabajos sobre el marxismo y empezamos a ver que era aquel juego de los mayores llamado política. Creo que mi madre nunca sea ha recuperado de que tuviera el manifiesto comunista en mi mesilla. Veíamos películas de Orson Welles que reflexionaban sobre el bien y el mal. ¿Importan los medios para conseguir un buen objetivo? ¿Se puede entrar en un país ajeno, en la casa del mayor de los malechores y pegarle 4 tiros?
Bajo estas circunstancias, llego el 3 de marzo de 1996, mi DNI decía que podía votar, de repente, tenía consciencia para decidir sobre la elección de mi amo. Debo admitir que hice lo peor que se puede hacer bajo nuestro sistema electoral, vote en blanco. Recién llegado de correr, en pantalón corto y con una sudadera sudada, fui a mi mesa electoral. Cual fue mi sorpresa, que todos esos niños, que nunca habían mostrado en clase ni el más mínimo interés por las actuaciones políticas, por el significado de lo público, sobre el bien y el mal, resultaban estar en las mesas electorales representado a los partidos de sus padres. Todo aquello, provocó en mi el más repelente de los ascos, y del que todavía no me he conseguido recuperar, esa fue la primera y la última vez que he votado. Si eso es de lo que se trata, prefiero no participar. Decidir lo que os de la gana, que yo intentare molestar lo menos posible. Tras un detallado estudio de la ley electoral, la mejor forma de no intervenir en la acertada decisión de la mayoría es votar nulo o la abstención. Así que, prefiero quedarme en casa, no tomar disgustos.
Lo que vosotros decidáis, es bueno para mi.
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